martes, 24 de julio de 2012

VIOLENCIA DE GÉNERO



- ¿Qué hay hoy para cenar?
- Ensalada y tortilla de patatas.
- Te he dicho muchas veces que no me gusta comer esto por la noche...
- Lo siento, he llegado tarde del trabajo y no me ha dado tiempo a hacer nada más.
- Es que siempre te lo tengo que repetir todo mil veces, nunca haces caso, pues ahora verás como sí que me lo harás...


Al día siguiente el agresor se va a trabajar, encuentra a un compañero y le explica que tiene la mujer más maravillosa que existe: Anoche no me gustaba la cena que me puso y me hizo otra enseguida, es la mejor pareja que podía tener.


La victima llama a su trabajo y explica que ha tenido un accidente con el coche y no puede ir hoy a trabajar.



PERFIL DEL AGRESOR:


- Personas que han padecido maltrato en su infancia o han sido testigos de violencia intrafamiliar.
- En otros casos son personas con graves problemas mentales o con problemas biológicos que hacen que no puedan reprimir su ira.
- Personas con doble fachada. Fuera de su hogar son personas encantadoras, nadie imaginaría que maltratan.
- Siempre hablan bien de su pareja, la elogian y dan a entender que la aman.
- Personas tremendamente celosas y con actitudes posesivas.
- La dependencia e inseguridad que tienen les puede causar el suicidio después del abandono de su pareja o de haber matado, en casos extremos. No pueden vivir sin su pareja.


SINTOMATOLOGÍA Y PATOLOGÍAS DE LA VICTIMA:


- Baja autoestima, ansiedad generalizada, angustia.
- Sienten inutilidad, miedo, desamparo.
- Creen que lo que les pasa es por su culpa.
- Tienen adicciones, desordenes alimenticios, inactividad física, mala memoria.
- Evitan relacionarse con los demás.
- Tienen baja productividad laboral y faltan mucho al trabajo. (debido a las agresiones que reciben).
- Lesiones reiteradas (siempre cuentan que han tenido accidentes).
- No explican su situación de violencia.
- Muchas victimas tienen sindrome de Estocolmo (sienten admiración por el que les ataca).


La violencia es una conducta aprendida, por lo tanto existen terapias de conducta para enseñar al agresor a cambiar esa conducta.


El tratamiento psicológico al agresor requiere hacer que reconozca que tiene una patología; que debe considerarse un enfermo mental; que necesita ver la necesidad de su humanización (volver a ser y sentirse humano). Hay que concienciarlo de que la enfermedad tiene cura.

Se le enseñará técnicas de manejo de emociones y estrés para controlar su ira.


Por otra parte, a las víctimas también se les hará terapias de autoayuda y autoestima.

La pareja puede asistir junta a esas terapias.

Si crees que alguien que conoces está siendo maltratado, avisa a las autoridades.

Si te sientes reflejado con la descripción tanto del agresor como de la víctima, pide ayuda. 




Próxima entrada: Violencia de hijos a padres.















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