LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER



“Le notaba como ausente, hablábamos y no seguía la conversación, tenía la mirada perdida, como si no le importara mucho que es lo que pasaba a su alrededor, incluso su mirada había cambiado”
“Le explicaba algo: tenemos una comida familiar; mañana es mi cumpleaños; el lunes tenemos cita con el médico; y al cabo de una hora ya no se acordaba de lo que le había dicho”
“Parecía que nunca encontraba la palabra que quería decir, era como si el lenguaje se fuera deteriorando, incluso me daba la impresión de que ya no conocía el significado de las palabras”

El Alzheimer es una enfermedad neurocognitiva que afecta a nuestras neuronas. Existe un procesamiento anormal de los péptidos de amiloide procedentes de la proteína precursora de amiloide (PPA), dando lugar a depósitos que acaban destruyendo neuronas en todo el cerebro. Estos depósitos de placas amiloides, que cubren las neuronas, reciben el nombre de ovillos neurofibrilares.

¿Cuáles son los síntomas?
-      Pérdida de memoria.
-      Afasia (incapacidad o dificultad de comunicarse)
-      Apraxia (incapacidad de coordinar movimientos)
-      Agnosia (incapacidad de reconocer e identificar la información que llega desde nuestros sentidos)

La enfermedad de Alzheimer puede aparecer a partir de los 50 años, no es cierto que sea una enfermedad exclusivamente de ancianos, es progresiva y puede avanzar lentamente al principio (cuando nadie se percata de lo que sucede) y rápidamente al final debido a que se alcanza una acumulación importante de placas amiloides que ya no deja funcionar a las neuronas.

Por todo ello se debe acudir al médico lo antes posible, los tratamientos para la enfermedad de Alzheimer cada vez son más efectivos y demoran los síntomas. Cuanto antes se prescriban antes se podrá retardar la acumulación de las placas en nuestras neuronas.

La medicación actúa sobre los receptores muscarínicos de nuestro cerebro, inhibiendo la colinesterasa, esto impide que se destruya la acetilcolina (un neurotransmisor) que hará que nuestras neuronas funcionen mejor. Los fármacos más utilizados son el Donepecilo, la Galantamina y la Rivastigmina. Este último es el más utilizado, suele aplicarse mediante parches cutáneos y de este modo los efectos secundarios no deseados se reducen.

También forma parte del tratamiento la estimulación cognitiva, muy importante para prevenir, detener o revertir el deterioro cognitivo.

Más información sobre el tratamiento en DEMENCIA


"La salud no lo es todo pero sin ella, todo lo demás es nada"
(A. Schopenhauer, filósofo).